El blanco está de moda. Cada vez hay mayor número de celebraciones de boda al aire libre, en jardines y terrazas, y el color blanco predominante es una excelente opción para conseguir una decoración bonita y elegante a la vez, que realce el contenido de los platos y la presencia de los invitados.
Ante la duda, el blanco. El efecto de este color en contacto con el verde del césped de un jardín, en contraste con el colorido de las flores en una terraza es realmente impactante. Mantelería blanca, fundas de silla blancas, lámparas de pie blancas (que le dan sensación acojedora y de calidez)… Todo blanco. Incluso la vajilla. Para los centros de mesa recomendamos flores blancas combinadas con frutas (manzana verde, por ejemplo), velas blancas y copas de cristal transparente.
Sobre toda esta base de blanco, el protagonismo absoluto en la mesa lo tendrá el entorno, los invitados sentados alrededor de una mesa y la propia comida, que emplatada en blanco cobrará una importancia enorme. Además, el color blanco compensará con su propio brillo en la oscuridad las carencias de iluminación que podamos encontrarnos en una boda al aire libre.
El burdeos, el negro, el azul marino… Son colores de toda la vida usados en hostelería, pero, sinceramente no hay nada como el color blanco para llenar de luz y alegría un jardín o una terraza. Ya lo sabes, con el blanco no fallas.
